Kathy se preguntó a sí misma cuando estaba despertando: ¿Cuándo le tomó el gusto de meterse de cabeza en una amasadora?"
Parpadea, una, dos, tres veces. Los ojos pesan como yunques y el cuerpo metido en la amasadora ni que decir.
¿Dónde exactamente está?
Gira la cabeza hacia un lado y ve una ventana, trata de levantarse pero las cuerdas se lo impiden.
¡Está atada a una silla!
—¿Qué…?—mueve los brazos tratando de que la soga, ceda—. ¿Qué es esto? ¿Dónde estoy?
El sonido de la puerta siendo abier