Capítulo 66 Un beso embriagador
Luca apuró el último sorbo de whisky, el hielo se derritió y en el fondo del vaso. Sentía un peso en su pecho que el alcohol no lograba disipar. Su vida era un asco. Le dolía sobre todo su vida sin sentido y la realidad horrible que vivía su hija.
Fabricio, con la mirada perspicaz, esperó una respuesta. La pregunta sobre si quería que Eleonor estuviera en medio de su batalla legal aún resonaba en el aire del bar.
—Sé a qué te refieres, Fabricio —dijo Luca, su voz