─Ya es de noche, Eloise, ¿todavía estás con él? ─preguntó calmada mi madre a través del teléfono.
Por más que no estuviera en buenos términos con ella, había querido llamarla para verificarle que no me había pasado nada y estaba segura. Sabía que estaría preocupada. Había paseado todo el día fuera de casa.
─Sí, estamos en su departamento -le confirmé.
─Bien.
Se escuchaba calmada, muy diferente a como de furiosa y alterada sonaba esta mañana.
─¿Está todo bien? ─pregunté con mi ceño fruncido. Me