Tiempo.
Una pequeña palabra que abarcaba demasiado. Eso era lo que necesitaba en ese momento mientras estaba en el taxi rumbo a casa. Tiempo para asimilar lo que mis oídos habían captado de sus labios.
─East Village, calle 85, Ben. Estoy cerca de casa como vez, campeón, pronto estaré ahí he iremos a comer pizza. ─En la lejanía escuchaba hablar en una voz rasposa al hombre. Bloqueé su sonido y me enfurruñé en el asiento mientras aguantaba mis sollozos en mi garganta. Sentía como mis ojos se inun