Todo el mundo corre, se intenta alejar de lo que sea que haya ocurrido, los gritos de pánico y el sonido de sirenas de policía aturden tanto que no puedo ni escuchar lo que pienso. Las personas, en su afán de escapar del lugar, no les importa a quién se llevan por delante y mi único reflejo es cubrir a Daniela con mi cuerpo. No quiero que nada le pase, lo único que falta es que, por un choque, caiga mal, se lastime estando aún en recuperación y algo le pase a ella y a nuestro bebé.
No, prefier