Que Filip le esté diciendo cosas como esas, no le está causando ninguna gracia a ese maldito, porque deja en evidencia que, sin importar lo que él quiera o no, no puede tener lo que se vuelva su capricho por el simple hecho de tener dinero.
Mi familia ha sido adinerada desde que tengo uso de razón, por lo cual, que me ofrezca un cheque con varios ceros, me importa un bledo, sobre todo porque no estoy aquí y en esto por una remuneración financiera real, sino por la más sublime y dulce venganza.