Aranza se dirigió al consultorio, luego de regresar de estar con Ernesto, comenzó a atender algunas curaciones en uno de los dos consultorios que había, mientras el doctor Martín, revisaba a los pacientes que lo esperaban, para consulta.
Salió hacia la cocina y preparó un poco de café, miró su reloj y sonrió al ver que eran las 6:30 pm sabiendo que estaba por terminar su turno, y se retiraría para estar con su hija, en ese momento un hombre ingresó sosteniendo en brazos a una joven.
—Necesitamo