Despecho
VALENTINE.
Zoe y yo movemos nuestros cuerpos al ritmo de la estridente música de la discoteca en la que estamos celebrando mi regreso a la soltería, tengo el corazón hecho trizas y pienso en que mi mejor amiga tenía razón al pedirme que no me enamorara de Elijah, que no olvidara quién era él y que en el pasado ya me había hecho mucho daño.
“Nadie, seguramente me está confundiendo con alguien más”, “Ava, aléjate de ella”. Nunca me había dolido tanto que alguien negara nuestra relación y