AUDREY
—¿Y qué tal su pene?
—¿Qué? —salto de inmediato.
Ya estoy instalada de vuelta en mi apartamento y mi amiga ya tan rápido comenzó con su interrogatorio. Mis padres también ya volvieron a su ciudad, y de nuevo estoy sola en mi actual hogar, solamente que aguantando a Nel. Agradezco que mamá y Ronny ya se han ido, si no escucharían las absurdas preguntas de mi amiga, y sería una vergüenza que ellos se enteren de mi intimidad.
—¿Cuánto le mide? —continúa.
—Y yo que sé cuánto le mide el pene—