AUDREY
Me quedo quieta, desconcertada mientras miro su pene.
—Iré despacio —dice como si fuera una promesa.
De esta forma no quiero que vaya despacio, lo quiero duro y salvaje, que sea el mejor sexo de mi vida. Cómo dijo Nelly, el sexo me hacía mucha falta y ahora lo acabo de comprobar, pero también acabo de comprobar que es Daniel la persona indicada con la que quiero compartir esa intimidad.
Él es lo que estaba esperando.
Sus dedos llegan a mis muslos internos y los arrastra hasta ese punto y