AUDREY
Llegó a la empresa y en cuanto doy el primer paso adentro del edificio, todo mundo fija sus ojos en mí mientras murmuran unos con otros.
¿De cuándo acá me he vuelto el punto de atención?
Sigo caminando y me detengo frente al mostrador de la recepción. Me aclaro la garganta para que Nelly deje de hacer lo que está haciendo y me vea.
Levanta la vista y en el instante que se da cuenta de que soy yo, frunce ambas cejas.
—¿Cuándo se supone que me ibas a decir? —cuestiona molesta.
La miro extra