PUNTO DE VISTA DE MÍA
—¡Estúpida maldita zorra! —mascullé mientras me alejaba del hospital en el auto.
El hecho de que Miriam estuviera viva me estaba afectando más de lo que quería admitir. La quería muerta. La quería fuera de mi camino para poder aprovechar los días que me quedaban de vida sin preocuparme constantemente por tener que lidiar con ella.
Era tan terco, incluso al borde de la muerte. Debe ser por el buen Dios al que servía.
Puse los ojos en blanco mientras giraba el volante, condu