Escuchó que el carbón usado para asar era madera de dátil, que dejaba una fragancia suave, y que el tiempo de cocción estaba calculado para que el cordero fuera perfectamente tierno al servirse. Beber agua de manantial, escuchar música y comer pasto totalmente libre de contaminación y pesticidas hacía que la carne fuera fresca, tierna y jugosa. Deliciosa.
—Ojalá Emily vuelva pronto para probar esto —suspiró Rubí después de algunos bocados.
—No te preocupes, ella estará aquí pronto —dijo Marcus.