El comentario directo de Dylan conmovió profundamente a Rubí. En ese instante, no solo sintió una ternura abrumadora por el niño, sino que también empezó a entender mejor a Marcus.
Antes, solía preguntarse si él solo estaba jugando con sus sentimientos. Dudaba de su sinceridad, especialmente porque tenía un hijo, y no podía evitar preguntarse si aún guardaba afecto por su exesposa. A sus ojos, siempre habían parecido de mundos distintos, pero esas dudas comenzaron a disiparse con la inocente de