Elliot miró hacia afuera con evidente preocupación.
—No sé cuánto tiempo podremos resistir. Es difícil para ellos entrar, eso es cierto, y este lugar es estable. No se atreverán a provocar un alboroto. Hay demasiada gente dentro de la familia Jensen... no será fácil para ellos controlarlos a todos.
Rubí asintió con un suspiro.
—Entonces... esperemos.
Aun así, no podía evitar preguntarse si aquellas personas volverían por su marca de nacimiento... y por la llave.
No. Si salgo de esta, tengo que