—¿Por qué me miras? —preguntó Rubí sonriendo.
—No se te permite volver a la residencia York nunca más —dijo Marcus con severidad—. Ahora estás casada. Y ahora que tengo tanta enemistad con ellos, debes estar a mi lado en todo momento.
—Pero... —Rubí se mordió el labio, incapaz de responder.
Marcus aún no sabía la causa exacta de la muerte de su madre. Tampoco sabía que había sido su madre quien la había matado a propósito. Si se enterara... ¿podrían realmente estar juntos sin obstáculos?
—Zoey