Dylan estaba tan enfurecido que su rostro se había puesto rojo. Gritó:
—¡Mami, esta mujer es demasiado malvada!
El alboroto dentro del baño fue tan grande que, naturalmente, todos afuera lo escucharon. La primera voz en llegar fue la de Sabrina, ansiosa:
—¿Qué pasa? ¿Qué está ocurriendo? ¿Están bien?
La voz de Tobías se unió enseguida, junto con una avalancha de pasos. Parecía que todos habían acudido.
Zoey, aún algo aturdida, miró a Rubí con enojo. Luego se dejó deslizar dramáticamente por la