Mundo de ficçãoIniciar sessãoRubí guardó silencio durante unos segundos. Luego miró a Zoey y preguntó con evidente inquietud:
—Entonces… la señorita Zoey definitivamente no estaría dispuesta a darme su habitación, ¿verdad?
El rostro de Zoey se tensó de inmediato. Aunque intentó mantener una expresión amable, era evidente que Rubí la estaba provocando deliberadamente.
—¿Qué tal si vas a







