Cada vez estaba más convencida de que Melisa y el segundo tío de Marcus tramaban algo a sus espaldas. Aun así, le sorprendía que Dylan hubiera sido capaz de razonar todo eso; su inteligencia era asombrosa para su edad.
Rubí sonrió, fingiendo ligereza.
—Tal vez sea un tipo malo —dijo en tono tranquilo—. No te preocupes, deja que papá hable con la maestra del jardín más tarde. Revisarán las cámaras y sabremos si realmente era Ethan. Si lo es, no tienes que tener miedo. Él volverá a casa sin lleva