Las palabras de Dereck sonaban correctas en apariencia, pero llevaban implícita una sutil insinuación: que Rubí, al igual que sus padres, provenía de un entorno humilde y, por lo tanto, probablemente tampoco conocía la etiqueta de una cena formal.
Sin embargo, antes de que terminara de hablar, él y Melisa la vieron tomar la servilleta con naturalidad, acomodarla sobre su regazo, alzar con elegancia la copa frente a ella y, con un gesto sereno, servirle un poco de vino tinto a Dan.
—Hermano, beb