Capítulo 141
Unos minutos antes, Daniela estaba sentada rígidamente en el asiento del pasajero del coche de Adriel, observando cómo la ciudad se desdibujaba más allá de la ventana en coloridas y agitadas franjas. Sin embargo, cada giro hacía que sus dedos se tensaran alrededor del cinturón de seguridad cruzado s