Meses interminables, Vidar había estado hospitalizado por casi siete meses y la herida en su abdomen todavía no había sanado, él estaba obligado a seguir hospitalizado porque sus padres no confiaban en las sanadoras de la manada y no había nada más desesperante para él.
Si no fuera por su mejor amigo, Savanna y su prometida él ya hubiera enloquecido y huido de ese hospital sin importar cuál fuera su destino. La habitación que le cedieron era parecido a un piso, pues por algo es uno de los mejo