―Cállate esa boquita y camina. ―La miró con amenaza. ―Y espero por tu bien que no salgas con una imprudencia frente a mis trabajadores. ―De la mano ambos salieron del despacho dejándolos a todos con la boca abierta. ―Quiero que apaguen el equipo de mi oficina, no volveré hoy. ―La secretaria de piso asintió con los ojos casi fuera de su lugar.
―Eir… ―Lukas paró en seco al bajar del ascensor.
―Apártate. ―Riñó Vidar. ―Estorbas. ―Lukas se apartó sin dejar de mirarlos, Vidar deseó sacarle los ojos,