Vidar no podía respirar, los gritos de su mujer lo estaban enloqueciendo, ella grita tan fuerte que su lobo aúlla en su interior. ¿Por qué tiene que sufrir tanto? ¿Por qué su amada debe sufrir de esa manera?
―Si sigues así, te dará un infarto. ―Cosmo apretó el hombro de su hijo. ―Tranquilo, muchacho, esto tardará un poco más. ―Vidar lo miró con ojos grandes. ―Qué recuerdo me da tu cara de terror. ―Carcajeó al recordarse a sí mismo.
―Ella está bien. ―Kora sonrió, está emocionada. ―Está dilatand