―¡Que ni se te ocurra detenerte! ―Jessi gimió desesperada. ―La bebé está bien, sigue por favor. ―Dark frunció el ceño, no debió dejarse llevar, no debió tocarla como se lo había prometido. ―Amor, por favor… aumenta más los movimientos, te lo ruego. ―Dark gruñó, es incapaz de no complacerla cuando su pequeña le dará algo realmente importante.
―Si te lastimo, quiero que me digas. ―Acarició su vientre abultado. ―No debí iniciar a follarte. ―Se culpó. ―¡Caraj0s! ―Se sorprendió al verse bajo el del