Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Giselle abre los ojos, sonríe al ver a su muchachote al lado, aferrado a ella con brazos y piernas, despeinado, joven y feliz. Se remueve con cuidado de no despertarlo para ir al baño, se mira al espejo unos segundos y puede ver que ella también está despeinada y feliz.
Un suspiro largo y esperanzador sale de ella, considerando que ya es domingo y ese día le tocará apoyar a su hombre con aquella noticia que su madre tiene preparada para







