Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos primeros rayos del amanecer se cuelan por la cortina de la sala, pegando justo en el rostro de Max. Abre los ojos con dificultad, porque la luz le daña la vista, pero sabe que debe moverse para ir a trabajar.
Levanta la cabeza, se ve cubierto con una cobija y se deja caer otra vez, cubriendo su rostro con un brazo. No tiene recuerdo de hacerse tapado, además, esa es la cobija de su cama, así que es obvio que ella fue quien lo tapó.
De pronto, le l







