Mundo ficciónIniciar sesiónPara cuando se llegan las tres cuarenta y cinco, Giselle está fuera de la mansión, entregando sus datos porque al parecer ellos tienen más seguridad de lo que creía.
—Pase, señorita. La señora Hunter la espera en la entrada.
—Gracias —recibe su licencia de conducir y avanza al interior de la bella mansión.
Es digna de una estrella de cine, un prado verde en la entrada, con algunas jardineras naturales con







