Mundo ficciónIniciar sesiónAlessia se sentía aturdida, entre furiosa, asustada y avergonzada.
Y es que no estaba preparada para que la mano del barón se posara en la mitad de su muslo, sin nada de pudor y de timidez. Nada.
Aquel hombre había puesto su mano en su pierna y ella solo atinó a pararse bruscamente para salir de allí, porque si se quedaba, era obvio que terminaría dañando la relación entre Amaro y su socio. Podía ser su protegida, su







