Noah llegó hasta su casa, Lucas se había comprometido en poder hacer lo posible para disolver la empresa y darle una parte a Leo. No era lo que sus padres hubiesen querido, pero al fin y al cabo, era lo correcto, era lo que se debía hacer.
En estos momentos la empresa para Noah pasaba a un segundo plano, y sí, le dolía enormemente que todo el esfuerzo de sus padres, que el esfuerzo de él mismo de tantos años, se haya ido a la basura, haya caído de esa manera. Ahora lo único que en realidad le