Leo, quien iba llegando al hospital, vio como Noah acercaba su rostro a ella, no pudo evitar sentirse frustrado, caminó hacia ellos y carraspeó con su garganta.
—Que pena con ustedes, no quise interrumpir. ¿Cómo sigue tu abuelo? —él pasa por delante de Noah y le da un beso en la mejilla a Emily.
—Bien, Noah logró que unos médicos vinieran a operarlo. Está tarde lo van a operar.
—Que buen acto el de mi hermano. Bueno, vamos a esperar que salga bien, me voy a quedar acompañándote. ¿Tu abuela e