Noah abre sus ojos, la honestidad de su hermano era de admirar. No todos los hombres luchaban por la mujer que les gustaba de frente, pero él iba con todo.
—Estás en todo tu derecho de luchar como bien lo dices, solo te quiero decir que vas a perder el tiempo. No vas a lograr nada, nos acabamos de casar —Noah dice, levantando su mano para mostrar el anillo—. Así que lo que vas a hacer es perder tus energías, tu tiempo y quizá te estrelles feo contra la pared.
Leo comienza a reír, algo en él se