Los invitados comenzaron a marcharse, Emily se dio cuenta que a partir de este momento, ya no había manera de escapar o de abandonar esto. Emily se sentó, sintiendo como el aire frío golpeaba sus brazos descubiertos.
—Debería entrar —dice Noah, Emily solo rueda sus ojos—. O está tan arrepentida que está buscando la manera de escapar.
Emily giró su cuerpo y lo miró, se puso de pie y levantó una de sus cejas. Le extendió el anillo y se lo puso en sus manos.
—No voy a irme, se supone que esa a