Capítulo 78 Llamar la atención
La piel de Ariana se veía sonrosada por el calor del agua. Su piel brillaba bajo el agua, despertando en él un deseo voraz de volverla a tocar.
Tocó sus pechos coronados por pezones sonrosados de nuevo, acariciándolo sin verlos, ya que ella estaba de espalda. No era necesario verlos, podía sentirlos y tenía una buena imagen mental de ello. Eso provocó que se excitara.
Ante las infinitas sensaciones que en ese momento invadían su cuerpo al lado del de ella, Leónida