Capítulo 64 Las cuidaremos
Ariana se quedó estática, con el pecho subiendo y bajando con dificultad. El eco de sus palabras y la vibración de su voz ronca trajeron de vuelta a la realidad. Se dio cuenta de que sus manos seguían aferradas a su saco, arrugando la tela cara, y que se estaba apoyando en él como si fuera su salvación.
Su cercanía y su intensa mirada, hizo que los pezones se le endurecieran. Sonrojada, apartó la vista, escandalizada por tener tan poco control sobre su propio cuerpo.