La noche avanzaba rápidamente, sin embargo, para los lobos que batallaban dentro de ese recinto, el tiempo parecía detenerse, como si ahí todo se hubiese detenido en el tiempo. Afuera, Ewan y otros pocos más intentaban contener el daño para evitar que alguien se le ocurriera la brillante idea de entrar de nuevo al recinto.
El único problema era que contener a un montón de estudiantes curiosos y molestos se le estaba haciendo difícil, en especial ahora que acababa de llegar la policía. Por fortu