—Hija me asustas. —Dice mamá.
—Eso es imposible tu solo fuiste pareja de ese maldito perro que solo te hizo daño y el nunca te marco.
—Estás hablando de Roberto.
—No merece ni ser mencionado, te lastimo tanto cuando aún no sabías que eras un demonio.
—No, eso no paso así solo fue la violación y de ella nació Maikel.
—No hija, él te secuestro te encerró por casi seis años hasta que supiste que eras un demonio y todo cambio. —Niego.
—No, porque no recuerdas nada papá hace dos días estuvimos una b