Narra Emily.
Después de hacer el amor con Darían acomodé mi cabeza en su pecho, me encanta escuchar su corazón latir, el mío y el suyo latían en una misma melodía.
Eso me ayudaba a tranquilizarme y olvidar que estamos en esta lucha con ese perro hambriento de poder.
Antes de cerrar mis ojos deposito un beso en el dorso desnudo de Darían, y me dormí…
Me despierto por el dolor que siento en el pecho es como si algo me faltará, me remuevo en la cama, la toco es extraño que él no esté o que se haya