Capítulo 35. Lo importante y lo necesario
Aisha y Leonid regresaron al hospital.
Aparecieron junto al Sauce donde se dieron su primer beso.
Aisha se puso como un tomate al ver la mirada y risa pícara de Leonid.
Él no dijo nada, pero cuando ella dio un paso a seguir él la atajó y le dio un beso.
Fue un beso cerrado, algo sin erotismo, pero con mucho sentimiento.
No solo dominaba, se entregaba a ella.
Leonid se despegó de ella y acarició su mejilla, Aisha sonrió y él también.
—Sigues teniendo la misma risa —dijo é