Capítulo 12. Dos testarudos
Leonid observó a Aisha, pero ella mantenía su mirada inocente con mejillas sonrojadas y le explicó de manera atropellada.
—Akron me sacó de mi rito de consagración y lo agradezco, no lo deseaba, aunque sé que debo hacerlo, no quería hacerlo antes que tú y yo…
Aisha trataba con todo su ser de no mirarlo desnudo, así que se concentró y le hizo ropa con un hechizo.
Leonid se miró y se echó a reír.
— ¿Escuchaste a mi lobo?, créeme que él no tiene que enseñarme lo que se hace con una mu