Killian miró directamente a los ojos de su madre mientras la Bruja consume cada sudor de poder que su hijo posee y mientras lo hace también había dado el juramento de no lastimar y acercarse a Lilibeth y a los lobos, la noche se convierte en cenizas, en los ojos amarillos de Killian se refleja como las llamas del Fuego consume el cuerpo de su padre, pero no hay arrepentimientos, el Beta en el fondo y con todos sus recuerdos encajados fuertemente en su mente no lamenta ningún acto que se esté re