Capítulo 9
En la carretera, Rosie miraba a Leon, que todavía tenía el rostro enrojecido.
— Está más caliente, señor. ¿Estamos cerca?
— Sí. Cinco minutos más.
Rosie apretó los dedos con fuerza. Nunca lo había visto así. Incluso inconsciente, Leon solía parecer calmado. Pero ahora todo estaba fuera de lo normal.
Lanzó una mirada preocupada a Caio.
— Si esta fiebre es consecuencia del accidente… o de algo que no sabíamos…
— No voy a perder a mi hermano — dijo Caio con voz grave—. Ni ahora, ni nunc