OSCURIDAD EN EL CORAZÓN. Capítulo 22: Planeando un reencuentro
CELESTE CÁRDENAS
Como lo hice aquella vez, usando nylon y la aguja de una jeringa, improvisé una sutura para poder cerrar la herida de su corazón. Mientras me concentraba al unir los bordes, podía sentir su mirada en mí y su mano jugando con mi cabello.
—Te pude haber matado… —dije con los dientes apretados. ¿Cómo podía estar tan tranquilo?
—No lo ibas a hacer.
—¡Te lastimé! ¿Qué tal si decido atravesarte el pecho? ¿Cómo pudiste confiar de esa manera?
—Ya te dije, prefiero morir en tus manos