Mundo ficciónIniciar sesiónISABELLA RODRÍGUEZ
Cada visita que hice a esa mansión fue un golpe directo al corazón, los primeros fines de semana mi patito se apartaba y regresaba corriendo a su habitación, renuente a siquiera saludarme, no entendía por qué se comportaba así y eso me dolía demasiado. Las siguientes veces Patricia fue quien me lo negó, diciendo que él niño no tenía int







