ISABELLA RODRÍGUEZ
Quitarle su casa a Eduardo no fue problema, el imbécil no era muy bueno administrando su dinero. Gabriel le había dado una suma estúpidamente grande por la empresa, porque era obvio que Eduardo no la soltaría tan fácil. Aún con todo ese dinero, no fue capaz de asegurar su patrimonio ni invertir en proyectos rentables.
En cuanto Sebastián supo que el banco estaba a punto de quitarle la casa, de pronto me surgió un interés por ella. No solo quería quitársela, quería demostra