Mundo ficciónIniciar sesiónISABELLA RODRÍGUEZ
A la mañana siguiente pedí el desayuno a la habitación y busqué a Daniel, pero no lo encontré. Me preocupé de que la depresión de la noche anterior hubiera generado estragos. Me lo tomé con calma, le di un buen baño de burbujas a Javier y en cuanto llegó el desayuno, pude ver a Daniel en la mesa, tan radiante y amargado como siempre. ¿E







