Giovanni, disfrutando de su posición de poder, concluyó la conversación con una advertencia.
—Katherine, las cartas están sobre la mesa. La deuda debe saldarse, y yo estoy aquí para cobrarla. A menos que encuentren una suma considerable en un tiempo muy corto, la empresa pasará a ser mía. Espero que comprendas las implicaciones— dijo Giovanni.
La sala quedó en silencio, con Katherine enfrentándose a la realidad devastadora de la deuda y las amenazas de Giovanni, quien se retiró dejando a la fa