Samara Rogers
Me despierto con la misma sonrisa de siempre, me desperezo y salgo de la cama con las ganas de salir a caminar al jardín, porque al menos ahora puedo hacerlo. Luego de una buena ducha y de sentirme una reina, espero mi desayuno, el que llega con el diario. No quiero perderme las noticias del mundo, porque una cosa es que esté encerrada y otra es que esté aislada.
La mujer se va porque no quiero que me vigilen si como o no. Cierra la puerta y yo le paso seguro, me siento nuevamente