POV Selena
Me detengo en seco. Su agarre en mi brazo no me duele físicamente, pero me quema el orgullo. Siento una oleada de calor marciano subiendo por mi cuello, una furia tan pura que, si no me contengo, voy a terminar estrellándole la primera copa que encuentre en la cara.
Me obligo a respirar. Loba, Selena. Eres una loba, no una despechada.
Bajo la mirada hacia su mano sobre mi piel con una lentitud calculada, como si estuviera observando una mancha de suciedad en un vestido caro. Luego, el