POV Alessandro
Juro que, en el instante en que la besé, dejé de preguntarme si podría reemplazar a mi reina de la noche.
Porque en el momento en que sus labios respondieron, todo se volvió irrelevante.
Mi mente se vació.
No hubo comparación.
No hubo dudas.
Solo… ella.
Su mano acariciándome con suavidad mi cuello.
Su forma de acercarse sin miedo.
Y esa maldita sensación de que ya la conozco, de alguna manera que no logro explicar.
Aprieto la mandíbula.
Porque lo que quiero hacer ahora mismo, no